Seleccionar página

Policía Cibernética contra la delincuencia digital.

Columna publicada el martes primero de abril de 2025.

Las redes sociales llegaron a desplazar a la comunicación tradicional.

Un video en TikTok puede alcanzar una audiencia superior a cualquier emisión de radio.

Estamos ante nuevas formas de información y entretenimiento.

En este contexto el hampa -en sus diferentes niveles-, ha encontrado una forma sencilla de llegar a grandes sectores sociales.

Estas son las principales actividades delictivas en el ciber espacio.

Venta de vehículos robados.

A través de grupos de Facebook se ofrecen vehículos robados.

En Cúpula hemos subrayado sobre la mecánica de detrás de esas unidades.

Generalmente se trata de camionetas hurtadas en la capital del país o estados del centro; con impresoras de alta resolución realizan facturas falsas que son presentadas a funcionarios corruptos de Guerrero o Morelos; así obtienen las placas.

Esos vehículos llegan a Puebla donde son ofrecidos en redes sociales y en lotes de San Martín Texmelucan, Amozoc y Tehuacán.

Narcóticos en línea.

La venta de enervantes también encontró en los grupos de Whats App, pero sobre todo en el anonimato que permite Telegram el nicho ideal para ofrecer marihuana, cocaína, metanfetaminas y cristal.

Los clientes van desde los 12 años de edad hasta adultos.

Los “dealers” digitales alcanzan ventas que son superiores a las de cualquier “tiendita”.

Los expendios tradicionales que operaban en una miscelánea o un taller de tatuajes están rebasados por las ofertas digitales que garantizan el triple o el cuádruple de ganancias.

Lenocinio y trata de personas.

El lenocinio es un delito estrechamente cercano a la trata.

En todas las redes sociales Facebook, Instagram, TikTok, así como en grupos de Whats App y Telegram frecuentemente aparecen anuncios que señalan “Por inauguración de bar se solicitan meseras de amplio criterio, buenas comisiones”.

Es un proxeneta que abiertamente está solicitando mujeres para prostituirlas.

En días recientes circuló en TikTok el testimonio de Saha Cortes, una mujer poblana que encontró una oferta de empleo en Facebook.

Cuando llegó a un edificio cercano al Paseo Bravo se percató que era una simulación y escapó del lugar.

En Tlaxcala una versión popular afirma que es real el rapto de mujeres jóvenes en los estados de Puebla y Veracruz, pero que eso no sucede todos los meses, sino cada tres o cuatro años se desata una oleada de desapariciones operadas por lenones de Tenancingo.

Todo lo que sucede en el submundo del hampa está -en mayor o menor grado-, relacionado.

Por esa razón los tratantes son los mejores clientes de los narcomenudistas. Utilizan a las féminas para ofrecer enervantes.

Esta es la nueva realidad de la delincuencia.

Los actuales padrotes ya no están en una casa de citas.

Ahora con dos celulares pueden mover a una veintena de mujeres que son enviadas en vehículos de aplicación al motel más cercano.

El documental “El Portal” de Netflix es un fiel reflejo de esa actividad que ya está relacionada con la delincuencia organizada.

Por eso fueron ejecutadas las féminas que trataron de salirse del círculo de los proxenetas.

En este contexto se hace prioritario que la Policía Cibernética de Puebla refuerce sus operativos en redes sociales.

Asimismo, la dependencia debe lanzar una gran campaña mediática para que los usuarios puedan denunciar cuentas que son vitrinas digitales de los delincuentes.

Esperamos que la Secretaría de Seguridad active un área que hasta el momento no realiza el despliegue que es necesario.

cupula99@yahoo.com

 


TAGS